¿Por qué viajar? Las razones más comunes son la diversión, el descanso, la gastronomía, la cultura y la magia de lo desconocido, pero casi cualquier destino puede cumplir con estos requisitos. Así que, ¿por qué visitar a Chile en sus próximas vacaciones?
 
Te contamos nuestras razones:

1. Su capital diversa y organizada

Santiago de Chile tiene varios encantos que pueden ser disfrutados por turistas de todo el mundo, gracias a que en ella se mezclan la cultura latinoamericana con la europea. 
 
Foto: Taringa
 
Para los turistas llegados de otras ciudades de centro o suramérica, caminar por las calles de Santiago es un verdadero placer gracias al respeto y orden que se perciben en el ambiente.
 
Los carros respetan a los peatones y el sistema de transporte público es bastante funcional, pero hay un espíritu alegre y familiar que se percibe en el arte urbano y la buena actitud de la gente.
 
En barrios como Lastarria o Bellavista se ubican importantes centros culturales, bibliotecas, galerías, cafés y restaurantes, todos con conceptos innovadores y muy interesantes; y por supuesto, el centro de la ciudad concentra algunos de los monumentos históricos y museos más importantes de Chile.
 
Además, Santiago cuenta con espacios verdes, muy amplios y entretenidos, como el Cerro Santa Lucía, el Parque Metropolitano San Cristóbal, el Parque Forestal, el Balmaceda, entre otros. 

2. El desierto florido

El Desierto de Atacama es el más árido del mundo y, sin embargo, en él ocurre uno de los fenómenos más conmovedores de la naturaleza: el florecimiento de unas 200 especies de flora, la mayoría endémica, durante tres meses al año. 
 
Foto: Emol
 
Esta es sin duda la mejor época para visitar la zona, pero si estás planificando tus vacaciones en otro mes, no te preocupes porque la belleza de Atacama es constante y te dejara boquiabierto.
 
Para empezar, deberás alojarte en San Pedro de Atacama y desde allí coordinar tus recorridos, que pueden ir desde llegar en bicicleta al famoso Valle de la Luna hasta darse un baño fresco y muy frío en las lagunas altiplánicas de los alrededores, pasando por un descenso en dunas en la modalidad de sandsurf.
 
Esta pequeña y agradable ciudad es visitada por cientos de turistas locales e internacionales, por lo que su ambiente es muy relajado y alegre. Otro de los aspectos por lo que este destino marca una diferencia, es que es un sitio privilegiado para el turismo astronómico, así si es un apasionado de las estrellas no dude en visitarlo. 

3. El vino y su cultura

Uno de los momentos más emocionantes al llegar a Chile, es entrar a una tienda o supermercado y constatar que comprar una botella de un buen vino no es más un lujo, sino un gusto absolutamente asequible.
 
 
La producción de esta bebida en Chile tiene una historia de más de 100 años, gracias a lo cual su calidad ha sido reconocida como una de las mejores del mundo.
 
La zona central es la más propicia para el cultivo, recolección y procesamiento de la vid, y muchos viñedos se encuentran en las afueras de Santiago, por lo que esta es una de las principales actividades que buscan los viajeros que visitan la capital.
 
Se pueden realizar recorridos en bicicleta o en transporte turístico y la mayoría de las fincas ofrecen diferentes tipos de tours para complementar la degustación de sus vinos, que pueden incluir actividades de aventura o picnics en medio de paisajes fascinantes. 

4. La Patagonia

Esta remota región que comparten Chile y Argentina, conforma uno de los paisajes más impresionantes del mundo, por lo que es visitada por viajeros y aventureros a lo largo de todo el año. 
 
 
Además de sus paisajes de postal, en los que el verde de los bosques contrasta con el azul de las aguas claras y el blanco de los glaciares, la Patagonia está habitada por diversas especies de fauna que se han convertido en uno de las principales razones para recorrerla.
 
Es muy probable que durante tu viaje te encuentres con pingüinos, elefantes marinos, zorros, martin pescadores, ciervos, halcones, ñandúes y las maravillosas y gigantescas orcas.
 
Pero no todo es naturaleza extrema, hay varias ciudades que cuentan con muy buenos servicios turísticos y una riqueza cultural muy variada, acompañada de costumbres que ha permanecido a lo largo del tiempo, gracias al contacto limitado que tiene esta región con el centro del país.

5. La gastronomía

Aunque la comida típica chilena no es muy reconocida a nivel internacional, sus platos cuentan con dos características que a la mayoría de viajeros les encantan: la proteína animal y la abundancia. 
 
 
Si bien para los vegetarianos la gastronomía no será un plus durante su viaje, quienes disfrutan de las carnes se sentirán más que bien servidos. Si viajas al norte del país, podrás disfrutar de platos que es muy probable que nunca hayas probado, como la carne de llama, alpaca o caballo.
 
En la zona central son más medidos y consumen más que nada carnes de aves, cerdo o vaca, acompañados por la típica ensalada chilena (tomate y cebolla) y siempre un buen vino.
 
Además, en las zonas costeras y en el sur del país, lo más tradicional es la preparación de pescado y mariscos, y sus recetas son tan sabrosas que incluso los vegetarianos no tan estrictos deberían probarlas una vez al menos.
 
Además, están las famosas empanadas chilenas que se encuentran casi en todo el país o los productos preparados a base de maíz, como la torta de choclo o las humitas del norte.