Durante los meses de julio a noviembre, en la región de Atacama, un espectáculo de la naturaleza convoca en un mismo lugar a turistas y animales; para ser testigos de uno de los sucesos más impactantes que existen: el nacimiento de más de 2000 especies de flores en el desierto más seco del mundo.
 
Esta hermosa paradoja ocurre cuando el nivel de las precipitaciones durante el año  es mayor que lo usual, ocasionando que el paisaje árido y desolado se convierta en uno colorido y alegre conformado por miles de especies florales como las añañucas rojas, las coronillas del fraile amarillas,  el huilli blanco, la pata de guanaco fucsia, las malvillas azules entre muchas otras.
 
 
huilli blanco
Huilli blanco
 
Visitar el desierto florido es encontrarse de cara con el milagro de la vida, en el que brotan hojas nuevas de arbustos secos, crecen semillas en un terreno desértico y en el que la naturaleza nos sigue impactando con sus extraordinarios misterios. Contemplar la belleza y el color del desierto mientras se convive en paz con aves, insectos y reptiles, es demostrar que sin importar la especie, todos podemos apreciar a nuestra manera las maravillas que hay en el mundo y, lo más importante, cuidar muy bien de ellas.
 
 
pata de guanaco
Pata de guanaco
 
El desierto florido es nuestro destino recomendado para esta temporada. Si no vives en el país es tu oportunidad de visitarlo y apreciar por ti mismo este espectáculo; y si eres chileno, atrévete a redescubrir el territorio y a disfrutar de sus fascinantes paisajes. Tienes hasta el mes de noviembre para visitarlo, ¿qué esperas?