Santiago de Chile es un destino turístico muy diverso e interesante, tanto para los chilenos como para los turistas de otros países que arriban a la ciudad.
 
Sus atractivos cumplen con todas las expectativas de quienes lo visitan, y sus particularidades sorprenden al punto de superarlas.
 
Si es tu primera vez en esta ciudad, toma nota de nuestra recopilación de planes imperdibles para que disfrutes durante tu visita.

1- Visitar el Parque Metropolitano

Uno de los mejores planes para hacer en Santiago, es visitar el Parque Metropolitano, el parque urbano más grande de Chile y uno de los más grandes del mundo.
 
 
Se encuentra en el norte y un buen paseo consiste en caminar desde alguno de sus ingresos hasta la cima del cerro San Cristóbal, en donde se disfruta una vista privilegiada.
 
La caminata es larga y puede tomar entre un par de horas, si se asciende directamente; hasta todo el día, si se hacen paradas en los diferentes atractivos del lugar.
 
A lo largo del camino hay algunas tiendas con alimentos y en la cima del cerro, otras opciones de comida.

2- Recorrer el Cerro Santa Lucía

Ubicado en uno de los barrios más encantadores de Santiago, el Cerro Santa Lucía es un parque urbano que cuenta con algunas construcciones antiguas y con varios jardines y pequeñas plazas para disfrutar de la tarde.
 
 
Además, su cima también es un importante mirador, y desde allí podrás planear tu recorrido por los barrios del centro.  

3- Conocer Lastarria

 
Al bajar del Cerro Santa Lucía sólo tendrás que caminar unas cuantas cuadras para estar en el corazón de Lastarria, un barrio antiguo en cuyas calles y pequeñas galerías se encuentran cafés, bares, restaurantes con deliciosa gastronomía, tiendas de diseño, librerías, centros culturales y más.
 
Incluso encontrarás tantas opciones para comer sushi que creerás que es la comida típica del lugar. Y es que los mariscos chilenos permiten que la oferta sea deliciosa y a muy buen precio.

4- Disfrutar del Mercado Central

Cerca de Lastarria se encuentra otro atractivo turístico muy conocido: el Mercado Central. Al llegar te sorprenderás con el movimiento y la armonía agradable del lugar.
 
 
Las actividades giran en torno a la venta de cientos de mariscos y una amplia zona de restaurantes donde se encuentran los más deliciosos platos típicos, mientras pequeños grupos de músicos armonizan las conversaciones de mesa en mesa.
 
Muy cerca de este mercado, se encuentra otro menos turístico y más auténtico: el Mercado La Vega. Es ideal para quienes disfrutan de la vida y los colores de los grandes centros de abastos.  

5- Conocer el barrio Bellavista

En el barrio Bellavista, de ambiente bohemio y artístico, destacan los graffitis, el arte callejero y la variedad de restaurantes alternativos. Además, aquí es donde se encuentran las principales discotecas para “carrete” o los bares para probar la famosa bebida “terremoto”.
 
Y para los amantes de la poesía o las ideas políticas de Neruda, en Bellavista está ubicada su casa, La Chascona, que ahora es la sede de la Fundación Pablo Neruda.
 
Entrar en las casas del poeta es como sumergirse en un mundo de recuerdos, nostalgia, palabras y objetos mágicos, así que, aunque no seas uno de sus seguidores, es un sitio muy recomendado.

6- Visitar el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos

El Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, que abrió sus puertas hace casi cuatro años, busca difundir los hechos ocurridos durante la dictadura militar entre 1973 y 1990.
 
 
La muestra permanente, que se extienden a lo largo de amplias salas, cuenta con una impresionante instalación de recursos audiovisuales que permiten al visitante entrar en la realidad de la época y de quienes la vivieron.
 
Desde la reproducción de programas de radio emitidos el 11 de septiembre, la exhibición de objetos personales y cartas que pertenecieron a muchos de los desaparecidos, hasta videos testimonios actuales de quienes sobrevivieron a la reclusión; este museo es un espacio admirable diseñado para que el espectador pueda pasar horas entendiendo años de conflicto social.
 
Además, la entrada es libre y puede entrar quien quiera, cuantas veces quiera.  
 
La ciudad ofrece muchas más alternativas como: centros culturales, zonas verdes y demás lugares interesantes. Todo dependerá del tipo de visita que quieras realizar. Con esta pequeña guía podrás planear unos 4 o 5 días de visita por las principales zonas de Santiago.
 
Camina con tranquilidad y, si te pierdes, los santiaguinos son tan amables que siempre encontrarás quien te saque del apuro.